Elecciones Primarias en Vinces: Que relajo, flaco ¡
Hola a todos y todas,
Hacia ya días que no escribia nada por aquí, así que vamos con una de Elecciones Primarias en Vinces.
La Revolución Ciudadana en su máxima expresión, el gobierno del pueblo en pleno apogeo.
O al menos eso dicen por ahí.
Antes de explicaros mis vivencias de este fin de semana electoral os haré una brevisima introducción al politiqueo ecuatoriano.
Como a nivel cultural, a nivel político también existe una clara diferencia entre la Sierra encabezada por Quito y la Costa liderada por Guayaquil.
El liderazgo ideológico, la profundización en procesos democráticos y la cocina de la Revolución se encuentran en las calles de Quito. Debates, luchas, militancias, conciencia ciudadana se dirimen en la capital, el progreso y las esperanzas del país reside complemente en esa creciente dinámica ciudadana que la televisión estatal se encarga a diario de potenciar a base de programas de contenido pedagógico basado en los artículos de la constitución, un esfuerzo admirable.
Guayaquil y toda su área de influencia, que es la mía, representan el lastre del chantaje, del soborno, la compra de intereses y de alcaldías, del juego sucio, de la corrupción, del poder de unos pocos que compran a los demás, y si no se dejan comprar con un tiro entre ceja y ceja les pagan bien barata la vida. Guayaquil es la Marbella ecuatoriana de Gil y Gil, allá donde se pasean los poderes fácticos por su lindo y clasista malecón harto orgullosos de su impunidad, empachados de la grandeza que les otorga su fuerza. No por casualidad Guayaquil es el centro económico de Ecuador, la ciudad más rica, aunque esa riqueza se la distribuyan los cuatro de siempre, politicuchos del tres al cuarto, sucios banqueros y repugnantes empresarios, asesinos y corruptos. Guayaquil posee harto plata, tanta como miseria y pobreza.
Cada vez siento con más profundidad esa brecha que se abre al traspasar la linea imaginaria que se dibuja entre el tropical llano y los majestuosos Andes. En Vinces y la costa en general la campaña electoral se reduce a un carro con bachata a todo volumen anunciando las maravillas del candidato o la candidata en cuestión. Ni un mitin, ni un solo debate, ni una sola reunión ciudadana mínimamente politizada. Aquí todo el mundo tiene claro que su voto irá para quien más plata ofrezca y que ganará el candidato o candidata cuyo bolsillo más y mejor hayan llenado los poderes ocultos. Y nadie se escandaliza. Yo trabajo con uno de los candidatos a alcalde, el Doctor Magno Merchán, que pese a tener una mentalidad algo conservadora para la lista progresista que encabeza, me ha demostrado que defiende ideales y valores democráticos.
Y acá eso es mucho. Tanto como para que lo encañonen con una recortada a plena luz del día tan solo 48 antes de las elecciones. Pero a eso llegaremos un poquito más adelante.
Con esa imagen algo grotesca del proceso electoral en mi mente, viajaba yo este fin de semana pasado a Quito. Al otro lado de la Costa, en la Sierra. Allí, en su capital, encontré lo que me parecía tenía que ser el corazón de la Revolución Ciudadana de la nueva Constitución. Debates en las plazas, obras de teatro improvisado dando a conocer derechos y deberes, gentes con cartulinas preparadas en casa explicando a personas que escuchaba atentamente el porqué, hasta la fecha, Ecuador siempre ha vivido sometida a las decisiones de los grandes. Compitiendo con predicadores evangelistas que se pasean sin cesar por las calles con su micrófono y altavoz anunciando la llegada del Apocalipsis, estos voluntariosos juglares de la Revolución informan al pueblo de quienes son los extranjeros que deciden sobre sus vidas, que viendo lo precarias que son, poco les cuesta saber que les quieren bien poco. En las reuniones del lunes y martes todo el mundo hablaba de las elecciones primarias de la lista 35, del partido de Alianza País de Rafael Correa, de los impulsores de la Revolución Ciudadana. Una gran esperanza se ha instalado en el seno de organizaciones sociales que luchan por los derechos civiles, derechos que por fin una Constitución reconoce abiertamente y sin tapujos, aunque cuente con muy escasos recursos para materializarlos.
Con esa sensación de esperanza y deseos de lucha me lancé Andes abajo, de regreso a la calurosa costa, a Vinces y su proceso electoral. Nadie hablaba de política, tan solo qué candidato/a tenía más plata y quien tenía o no a un bananero como interesado guardaespaldas. En la costa es tan posible que una persona se presente por una lista totalmente conservadora como que a la elección siguiente se pase a la más progresista. Precisamente lo que ha pasado aquí. Como la lista 35 de Rafael Correa está de moda, todos los listillos de turno se han apuntado al carro. Aprovechados y aprovechadas que solo buscan la cresta de la ola sin importar que fuerzas son las que la impulsan y sostienen. Las encuestas populares a pie de calle daban ventaja al honesto Doctor Merchán, aunque todo el mundo era consciente de que representaba la candidatura más débil por no tener ningún apoyo de las grandes corporaciones bananeras de la zona. Era sabido quienes eran los que apoyaban a los otros dos candidatos, un hombre y una mujer, pertenecientes en la última elección a otra lista electoral pero que su olfato corrupto hizo abandonar en favor de la fuerza de la corriente popular. En el mismo ambiente fiestero de cualquier día normal en Vinces, pero con el añadido de la jarana articulada por los carros politiqueros, nos plantamos el viernes, último día de campaña. En ese momento demarró el festín de despropósitos que hacen merecedor a este lugar del calificativo serrano de salvajes costeños.
Por la mañana llega el Doctor Merchán explicándonos que el día anterior, cuando venía de visitar a unos campesinos de un recinto cercano, a plena luz, un grupo de encapuchados se plantan delante del carro apuntando con recortadas. Al Doctor le encañonan entre ceja y ceja, no le dicen ni una sola palabra. No se llevan ni un solo dólar, ni la radio, nada, tan solo unos viejos celulares sin valor alguno, pero con los que podían llamar a la policía. Los encapuchados se van. Acá lo decodifican rapidito, típica táctica mafiosa de los dueños de las bananeras. Saben que a la siguiente el silencio será roto por un disparo, como sucedió hace poco cuando asesinaron cerca de mi casa al presidente de una cooperativa de transportes por una cuestión de litigio de tierras colindantes a una bananera. El doctor Merchan nos dice que va a seguir luchando, que no le van a amedrentar, pero tiene mujer y tres hijos además de muy poca plata para pagarse los guardaespaldas que los otros dos candidatos lucen orgullosamente. Con algo de preocupación por la seguridad de nuestro compañero de trabajo nos plantamos el sábado, el día de reflexión.
A las 9 de la mañana en punto, la ultrapija y transfuga de múltiples listas Fanny Sotomayor, muy democráticamente saca a la calle la artillera pesada formada por carros, furgonetas, mototaxis y cualquier vehículo con equipo músical, por muy trapero que sea, vociferando su nombre a todo volumen. Como Pancho Avilés, el tercer candidato, no quiere perder comba contraataca con todas sus armas. Más jaleo y dos nombres inundando la ciudad. El Doctor Merchan se queja, nadie le hace caso. A nadie parece importar la violación de la jornada de reflexión, ven de una manera bien normal que las reglas del juego se rompan puesto que saben que el juego real no tiene reglas, solo obedece a la lógica de la plata y la bala. Salgo por la noche a tomar unos tragos con Watxo, Lorena y Tayron, les comparto mi estupefacción por la falta de rigor democrático. Como respuesta unas compasivas risas dedicadas al pobre ingenuo que tenían delante.
Amanece el día de las elecciones, domingo. Yo había quedado a las 9 para ir con Mayra a la clausura del curso escolar con el objetivo de conocer a algunos directores de escuela que me interesan para poner en marcha el proyecto de prevención de VIH/Sida. Pero antes acompaño a mi colega a sufragar. Tarda una media hora en saber donde tiene que pedir la papeleta y hacer valer su derecho de voto. Las colas en las urnas de cartón son de hombres y mujeres por separado. Pregunto el porque de esa absurda segregación de genero pero nadie tiene ni idea. Mayra por fin vota. Son prácticamente las diez. A las once de la mañana las elecciones se han cancelado, los colegios electorales cerrado, aunque nosotros no lo sabemos pues estamos sentados en la tribuna de honor junto a rectores y profesores de colegio viendo desfiles de bailes tradicionales y representaciones de sociodramas donde alumnas y alumnos actúan roles de valores sociales. Cuando salimos nos informan de los recientes sucesos. Por lo visto las irregularidades se estaban pasando de castaño oscuro y el Doctor Merchan encuentra pruebas evidentes de chantaje y corrupción en uno de los colegios electorales, así que pide a las autoridades que lo cierren. Cuando éstas comprueban las irregularidades clausuran esas urnas, momento en el cual la candidata Fanny Sotomayor decide lanzar un premeditado mitin autoproclamándose ganadora de las primarias por la lista 35 en Vinces. Las irregularidades apuntaban claramente hacia ella, pero su táctica de alzar la voz a base de megáfono y estruendosa bachata lo ensordece todo. Nos vamos a casa de las monjas a que nos expliquen el detalle de los hechos, que como no podría ser de otra forma, están sustentados en la más pura observación desde el balcón. El panorama parece claro, todo estaba perfectamente planificado desde un principio. Debía llegar el día de las elecciones, boicotearlas y lanzar una poderosa campaña autoproclamando a la candidata de los ricos y corruptos como ganadora. Justo su oficina de campaña está al lado del balcón donde nos encontrábamos y fuimos testigos presenciales de la llegada de cochazos y poderosos que entraban como Pedro por su casa, abrazándose a la candidata a quien poco importaba la cancelación de las elecciones y la espera de la supuesta decisión final del tribunal electoral. Unos pasitos más atrás estaban los trabajadores del ayuntamiento, rindiendo tributo y pleitesía a la que hace días se rumorea será la próxima alcaldesa allá por el mes de abril. Pero lo que más dolía de esta escenificación corrupta era ver a campesinos y campesinas sin calzado que venían caminando incluso dos horas desde los lejanos recintos campesinos a depositar su voto por su candidato/a de la lista 35, la de la Revolución Ciudadana, la de la esperanza de menos afortunados, sin saber que los de siempre, esos hijos de la gran puta, se habían meado hacía días sobre sus derechos y esperanzas en sus confortables haciendas rodeados de sabrosas bananas. Como la perspectiva del balcón agotó su capacidad informativa, bajamos a recolectar información en medio del jaleo. Delante de la oficina de la candidata corrupta encontramos a dos conocidos, trabajadores del ayuntamiento que esperaban pacientemente poder felicitar a la tramposa. Curiosos personajes que nos dicen no saber absolutamente nada de lo ocurrido. Uno de ellos es el conductor de la ambulancia municipal, ambulancia que hace meses se encuentra en el taller a expensas de que el ayuntamiento pague la reparación realizada. Preguntamos porque no se cancela la deuda y nos cuenta que el viernes llegó una partida de 240.000 dólares y que al día siguiente habían desaparecido completamente. Y lo decía sin ningún tipo de emoción, como el que habla de la lluvia del día anterior cuando ésta ha sido la misma de siempre. El hombre cobra 400 dolares mensuales, aquí un buen sueldo, y no se acerca al ayuntamiento ni por casualidad. La monja le llama parásito y él se ríe. Su compañero se descojona, otro funcionario que no pisa el ayuntamiento hace meses porque la impresora se quedó sin tinta. La monja les llama corruptos a los dos. Más risas.
En ese momento un carro bien lindo parquea en la puerta de la oficina. Baja el director de la surcursal Vinceña del Banco de Pichincha, banco ecuatoriano. Me cuenta la monja que pasó una temporada en la cárcel por extraer dinero de los depósitos bancarios para prestarlo a los mismo depositarios a unos intereses desorbitados. Pocos días en la celda confort dedicada a banqueros y otros ladrones de gaunte blanco, queda libre y recupera su puesto. Al cabo de unos minutos sale de la oficina de la mano de la tramposa y del Pelao Juarez, el bananero con más asesinatos a las espaldas. Se montan en el carro, arrancan y se van. En el corrillo se aproxima la cifra que ese grupito habrá pagado al tribunal electoral para que designe a la candidata como candidatura oficial a las próximas elecciones legislativas por la lista 35. El quorum popular es que ha habido relajo, cuando el relajo aquí es algo cotidiano y significa algo así como el sistema esta totalmente corrupto pero no hay porqué preocuparse .
La gente se dispersa.
Yo me quedo hablando con Marisol, la monja. Aun no puedo dar crédito a todo lo que he visto, no me alcanza el entendimiento y espero el The End que confirme que se trataba de pura ficción. Marisol me abre los ojos, lleva viviendo 13 años en Vinces y ha visto de todo. Me habla de la pobreza intelectual de las gentes de la costa, que más allá de la pobreza material, es la que lastra a esta tierra hace mucho tiempo. El gobierno de unos pocos poderosos, el miedo a las balas, el chantaje y la corrupción, hace que todo el mundo viva con la frente agachada, muda, despreocupada, dedicada a la fiesta y la gozadera, pasando al lado de bibliotecas clausuradas, viviendo en la miseria el día a día sin ni tan siquiera intuir la Revolución que a unos pocos quilómetros, miles de metros más arriba, en la seria y trabajadora Sierra, se está llevando a cabo.
Me fui a casa meditando sobre lo sucedido.
Antes de dormir abro el libro que actualmente me acompaña en las noches, una historia moderna de latinoamericana, bastante actualizada. En ella leo sobre el proceso de independencia de los diferentes países. En Ecuador, la independencia vive una primera fase donde los grandes terratenientes criollos del oro verde, el cacao, expulsan a los burócratas de la metrópolis con cierta facilidad, ya que España en esos momentos está en crisis. Para conseguir este fin no necesitan armar al pueblo, puesto que les resulta suficiente con un pequeño ejercito, así se garantizan tener mano de obra barata a la que explotar en su nuevo país independiente sin miedo a ninguna revuelta popular. Los primeros pasos del Ecuador Independiente, allá por el siglo XVIII se sustentan en la dictadura de unos pocos oligarcas criollos sobre la mayoría de la población. Cerré el libro pensando que Vinces y gran parte de la costa, todavía, en pleno siglo XXI no ha superado el XVIII. Que los grandes oligarcas bancarios y terratenientes continúan manteniendo un estado de semi-esclavitud sobre el pueblo a base de miedo e imposición de la fuerza. Antes de dormir una leve esperanza de que el tribunal electoral decrete algo justo,pero me invade la certeza de que soy el único iluso en todo Vinces.
Esta mañana de lunes, los periódicos traían en portada diferentes opiniones sobre el proceso. Los diarios conservadores, voceros de oligarcas, difundían en letras capitales el fracaso de las primarias de la lista 35, la de Rafael Correa, la de la Revolución Ciudadana. El periódico oficialista proclamaba el éxito de la consulta.
Esta misma mañana, mientras visitaba a enfermos de Sida en sus barracas, navegaba absorto entre las certezas que el proceso electoral había grabado en mi conciencia. Sabía que lo sucedido, no solo en Vinces, sino en la mayor parte de la Costa, formaba parte de una táctica premeditada de unos pocos poderosos desalmados que saben perfectamente que su victoria no pasa por ganar en las urnas sino por desacreditar el impulso revolucionario que está en marcha. Han intentado manchar la imagen de un proceso que garantiza e intenta hacer cumplir los derechos de los/las ciudadanos/as, derechos que los harán más libres y fuertes para cambiar la suerte de sus vidas. Cambio que no interesa a los oligarcas de las finanzas, la banana y la pistola, sedientos de mano de obra barata, en general niños a los que explotar hasta la extenuación mientras ellos se regalan suculentos festines conscientes de que la justicia corrupta es su más fiel huésped.
Pero sobretodo, en mi conciencia, he visto a esos campesinos y campesinas descalzos, con su papeleta en la mano afrontando otras dos horas de caminata de vuelta a sus casas de caña, a su vida de miseria, a su arroz hoy y arroz mañana, colgando de su pesado caminar el sello de la desilusión, de la ilusión rota, arrastrando su frustración por caminos que hace años corruptos politicuchos prometieron asfaltar y que continúan llenándose de lodo con las lluvias del invierno sin que nadie se acuerde de ellos, aislándoles varios meses de la civilización.
Por ellos y ellas, por las ilusiones rotas a manos de corruptos, por las ilusiones imperecederas, hoy más que nunca:
VIVA LA REVOLUCIÓN, CARAJO ¡
Alto y claro (y en toda la cara)
El pasado 7 de mayo de 2008, el fotógrafo y periodista Gervasio Sánchez subió a recoger uno de tantos premios, el Ortega y Gasset que otorga el diario El País, ante la asistencia de un concurrido público, entre ellos estaban también la vicepresidenta del gobierno, el presidente del Senado, varios ministros, Esperanza Aguirre y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, además de todos los demás medios de prensa.
Pues bien, parece ser que no debió ser del gusto de tan ilustre público el discurso de Gervasio Sánchez, cuando éste subió a recoger el premio, condenando dicho discurso al ostracismo y olvido de toda la prensa.
Discurso de Gervasio Sánchez
Estimados miembros del jurado, señoras y señores:
Es para mí un gran honor recibir el Premio “Ortega y Gasset” de Fotografía, convocado por El País, diario donde publiqué mis fotos iniciáticas de América Latina en la década de los ochenta y mis mejores trabajos realizados en diferentes conflictos del mundo durante la década de los noventa, muy especialmente las fotografías que tomé durante el cerco de Sarajevo.
Quiero dar las gracias a los responsables de Heraldo de Aragón, del Magazine de La Vanguardia y la Cadena Ser por respetar siempre mi trabajo como periodista y permitir que los protagonistas de mis historias, tantas veces seres humanos extraviados en los desaguaderos de la historia, tengan un espacio donde llorar y gritar.
No quiero olvidar a las organizaciones humanitarias Intermon Oxfam, Manos Unidas y Médicos Sin Fronteras, la compañía DKV SEGUROS y a mi editor Leopoldo Blume por apoyarme sin fisuras en los últimos doce años y permitir que el proyecto “Vidas Minadas”, al que pertenece la fotografía premiada, tenga vida propia y un largo recorrido que puede durar décadas.
Señoras y señores,
aunque sólo tengo un hijo natural, Diego Sánchez, puedo decir que como Martín Luther King, el gran soñador afroamericano asesinado hace 40 años, también tengo otros cuatro hijos víctimas de las minas antipersonas: la mozambiqueña Sofia Elface Fumo, a la que ustedes han conocido junto a su hija Alia en la imagen premiada, que concentra todo el dolor de las víctimas, pero también la belleza de la vida y, sobre todo, la incansable lucha por la supervivencia y la dignidad de las víctimas, el camboyano Sokheurm Man, el bosnio Adis Smajic y la pequeña colombiana Mónica Paola Ojeda, que se quedó ciega tras ser víctima de una explosión a los ocho años.
Sí, son mis cuatro hijos adoptivos a los que he visto al borde de la muerte, he visto llorar, gritar de dolor, crecer, enamorarse, tener hijos, llegar a la universidad. Les aseguro que no hay nada más bello en el mundo que ver a una víctima de la guerra perseguir la felicidad.
Es verdad que la guerra funde nuestras mentes y nos roba los sueños, como se dice en la película “Cuentos de la luna pálida” de Kenji Mizoguchi.
Es verdad que las armas que circulan por los campos de batalla suelen fabricarse en países desarrollados como el nuestro, que fue un gran exportador de minas en el pasado y que hoy dedica muy poco esfuerzo a la ayuda a las víctimas de las minas y al desminado.
Es verdad que todos los gobiernos españoles, desde el inicio de la transición, encabezados por los presidentes Adolfo Suarez, Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, permitieron y permiten las ventas de armas españolas a países con conflictos internos o guerras abiertas.
Es verdad que en la anterior legislatura se ha duplicado la venta de armas españolas al mismo tiempo que el presidente incidía en su mensaje contra la guerra y que hoy fabricamos cuatro tipos distintos de bombas de racimo cuyo comportamiento en el terreno es similar al de las minas antipersonas.
Es verdad que me siento escandalizado cada vez que me topo con armas españolas en los olvidados campos de batalla del tercer mundo, y que me avergüenzo de mis representantes políticos.
Pero como Martin Luther King, me quiero negar a creer que el banco de la justicia está en quiebra, y como él, yo también tengo un sueño: que, por fin, un presidente de un gobierno español tenga las agallas suficientes para poner fin al silencioso mercadeo de armas que convierte a nuestro país, nos guste o no, en un exportador de la muerte.
Muchas gracias.

Foto premiada

Sofia Elface de pequeña

Sofia Elfame con su hijo

Monica Paola Ojeda

Mónica Paola Ojeda

Sokheurm Man de pequeño

Sokheurm Man

Adis Smajic de pequeño

Adis Smajic
Reflexiones alrededor de contrastes meteorológicos (algo desenfocadas)
Hola a todos y todas ¡¡¡¡¡¡¡¡
Hacía ya días que no me pasaba por aquí y la razón es que he empezado a trabajar. Si, aunque lleve casi dos meses por estas tierras, entre las fiestas navideñas y el proceso de adaptación se me había olvidado que vine acá a trabajar ¡¡¡¡
Y entre laburo y laburo, una noticia importante:
El Niño esta aquí, ya llegó.
Por fin llegaron las anunciadas lluvias, primero en forma de cortos aguaceros, paulatinamente en forma de mares celestiales que encuentran el hueco por el

Jugando a cartas en medio del temporal
que caer sin piedad sobre el terrenal mundo. Huelga decir que en mi vida había visto caer tal cantidad de agua, cualquier comparación que pueda hacer con la climatología ibérica se quedaría corta. Puede que alguna de esas tempestades de final de verano que inundan pueblos fuera un buen correlato, pero patina en cuanto a la duración. Aquí el agua cae durante muchas horas al día y casi todos los días. Tal es la cantidad de agua que cae, que se filtra por las paredes no enlucidas y yo, viviendo en un tercer piso, acabo sacando un par de cubos de agua a base de fregona.

Quizás mejor con canoa
Me resultan curiosos los mecanismos de emergencia que se activan en la occidental Europa en comparación con la relativa normalidad con la que se viven los fenómenos atmosféricos intensos en otros lugares del mundo. Sin ir más lejos, las alarmas multicolor que leo en los periódicos se están activando a causa de la nieve y el frío en la península, desentonan de una manera casi histriónica con la normalidad con la que se viven esos fenómenos en Bosnia, por ejemplo, donde tres o cuatro meses al año no se superan los 0 grados y donde la nieve se acumula en cualquier parte a razón de más de dos metros por invierno. Y allí no hay alarma que valga, la gente hace vida normal salvando de una manera bastante racional los obstáculos que van encontrando en su camino. En España caen cuatro copos de nieve, se baja de los cero grados y aparece la psicosis adventicia del fin del mundo.
Y lo que sucede en Ecuador es muy parecido, caen autenticas trombas de

Conduciendo en Bosnia un día de invierno normal (¿de qué color sería la alarma?)
agua casi a diario durante casi cuatro meses, todo sin excepción se inunda pero en ningún momento saltan coloridas alarmas ni la gente deja de hacer la vida normal y cotidiana, aunque sea caminando por las calles con el agua hasta las rodillas.
Siendo los ibéricos fenómenos meteorológicos de una magnitud ridícula en comparación con la brutal intensidad con la que se manifiestan en otras latitudes, me pregunto ¿por qué tanto pavor, por que tanta alarma, cual es la razón de tal miedo?

Con la nieve hasta la barbilla y la temperatura por los pies (y así más de tres meses)
Freud explicaba el nacimiento de las sociedades, de la organización social, como el momento en el que hombres y mujeres decidieron abandonar su libre (e incierta) vida errante para reunirse con otras personas en un lugar concreto y estable, donde poder protegerse como grupo contra depredadores y fenómenos meteorológicos varios, entre otros motivos. La renuncia a la individualidad y la libertad extrema del hombre y mujer errante por el vasto mundo deja un hueco que la organización social llena en forma de seguridad, manifiesta en la fuerza de la comunidad para proteger al débil ser individual, eso si, a cambio de la aceptación de unas normas de convivencia y por tanto de un recorte en su anterior libertad.
De la fórmula libertad individual – seguridad grupal Freud arroja como

Postal de un invierno de verdad
resultado el malestar en la cultura, el malestar del individuo que vive en sociedad. Para el padre del psicoanálisis la causa de la neurosis moderna es precisamente esa pérdida de libertad en favor de la seguridad, la potencialidad instintiva del individuo se diluye en una organización normativa que lo limita. Sabiendo que la neurosis es patrimonio prácticamente exclusivo de sociedades (supuestamente) avanzadas como la nuestra, me pregunto cuanto de neura, o lo que es lo mismo, de respuesta desproporcionada y poco adaptativa a fenómenos que no requieren tal intensidad, como son cuatro copos de nieve, un poco de frío totalmente pasajero y algún aguacero ocasional, alberga nuestra sociedad. Tanto en Bosnia como en Ecuador he percibido la relación entre el individuo y los fenómenos meteorológicos mucho más natural y equilibrada, a pesar de ser sociedades (supuestamente) menos avanzadas, que la alarmista y asustadiza sociedad ibérica ante acontecimientos ambientales que en otros lugares no adquieren ni el rango de noticia curiosa.
¿ Habremos hipotecado de tal manera nuestra (incierta) libertad como individuos a favor de abrazar la (relativa) seguridad que nos ofrece el grupo, que estaremos perdiendo el sentido de la terrenal existencia? ¿ Hasta que punto ese miedo irracional, esa cobardía ante la propia naturaleza, nos está alejando del sano equilibrio existencial?.
Como veis mirar por la ventana caer un gran diluvio y al mismo tiempo leer la prensa iberica puede crear una serie de reflexiones atolondradas y desenfocadas. Pensamientos atrapados al vuelo cuando la improvisación marca la pauta de la razón.
No prometo abandonar esta deriva, pues el paisaje que tengo ante mi en mi día a día empieza a teñirse de cotidianeidad, los paisajes se transforman en escenarios conocidos y el éxtasi de lo novedoso se diluye en la sucesión de los días. Aunque creo que todavía quedan muchas cosas por descubrir.
Espero que todo vaya bien por la fría Iberia y que las alarmas sean tan solo materia primera del sensacionalismo periodistico y de los viajes mentales de este amateur de las teclas.
Ya he entrado en una dinámica importante de trabajo y las oportunidades que tendré para escribir serán men0s, pero aunque la frecuencia baje, aquí me podréis encontrar.
Besos y abrazos desde una tierra lejana azotada por un Niño al que temer.
Voluntariosas crónicas de un europeo viviendo en America Latina (I)
Hola a todos y todas,
Os escribo desde mi caluroso departamentito en Vinces al que llegué dos días antes de lo previsto, después que, cumplida mi primera y extenuante caminata andina, vino la mala hora a fulminarme en la cama de un insulso hotel con fiebres y dolores varios. Ye recuperado totalmente pienso que fue un sobre-esfuerzo o una insolación traicionera del cercano astro rey que aquí no perdona ni con la interposición de gruesas y oscuras nubes. Al afrontar en solitario la poderosa montaña, las precauciones que tomo son máximas, así que subirme a la cresta de un gigante de más de 5.000 metros sin garantías de no tener que lidiar con una pájara en medio de la nada, sin cobertura en el celular y sumergido en unas condiciones meteorológicas inciertas y frecuentemente cambiantes reclamaban echarle un par de neuronas al asunto, de manera que la cordura ha devuelto mi alma de aventurero a su hogar provisional en la sofocante costa. En fin, poco os puedo explicar que no haya explicado en anteriores relatos, más Andes e intentos frustrados de ascensiones a volcanes que, por distintos motivos, continúan resistiéndose a mi ímpetu montañero. Os dejo testimonios de los paisajes disfrutados poco antes y poco después del cambio de año, ya que poco más puedo aportar.

El ultimo atardecer del año

Mi amanecer de año nuevo

Al fondo el volcan que no puede subir, Illiniza Norte 5.200 m.
Como notaréis por el título de este relato, abro una serie de escritos temáticos sobre mi percepción de aquello que se cuece en Suramérica y en la más vasta Latinoamerica, incluyendo el Caribe, de aquello que en el devenir de mis días ecuatorianos voy encontrando y a lo que creo es importante extender un puente transoceánico de crónicas voluntariosas, sin pretender ser exhaustivamente preciso ni falsamente objetivo en mis palabras y afirmaciones, y declarando la conciencia plena de mi desconocimiento de muchos de los acontecimientos que respiran la actualidad en el Sur de este gran continente americano.
Y la voluntariosa crónica que abre esta serie versa sobre la Revolución Cubana.
Tema políticamente espinoso que actualmente vivo desde una óptica diametralmente diferente a la que en la vieja y sabia Europa difícilmente se intuye. Allá, de lo que sucede acá, se sabe tan poco o menos de lo que sucede allá se conoce acá. Europa en general ignora, creo que intencionadamente, lo que sucede al Sur de los Estados Unidos de América, al menos es lo que intuyo después de asistir al insulso anecdotario en el que convierte la crónica española sobre los hechos relacionados con America del Sur. EEUU es el lugar geopolítico sobre la que carga la mayor parte de su atención y perspectivas de futuro. No es de extrañar pues son dos grandes aliados que mutuamente se legitiman aunque sea a partir de sus supuestas diferencias, que vistas desde mi perspectiva actual no son tales ni, en todo caso, tan evidentes. Un claro ejemplo de este hecho es el tratamiento que se da a las últimas elecciones presidenciales norteamericanas. Desde España, como desde la mayor parte de la prensa europea, se brida una espectacular y algo desproporcionada cobertura informativa a unas elecciones en las que ningún europeo puede participar. En las latitudes desde las que os escribo, en cambio, esta atención es mucho menor o al menos ésta sostiene una carga más liviana de esperanzas en las consecuencias del devenir político de su vecino norteño. Recordemos que estas son tierras donde, durante las últimas décadas, gobiernos de los EUA se han paseado como Pedro por su casa apoyando a las más sangrientas, demoledoras y represivas dictaduras latinoamericanas. Es de suponer que en el inconsciente colectivo indígena se encuentre la huella y la desconfianza resultante de tal maltrato. Pero ante todo pienso que esta menor importancia a lo que suceda en un país ajeno se debe a que Latinomerica y el Caribe están viviendo su propio proceso.
Y este proceso tiene muchísimo que ver con la Revolución que hace 50 años se inició la Isla de Cuba. Supongo que por allá se insinuará poco, pero en este lado del Oceano Atlántico, el año 2009 ha nacido de la mano de un tema estrella y que va a dar mucho que hablar, el 50 aniversario desde que Fidel Castro, Raul Castro, Ernesto Guevara el ‘Che’, y otros 80 guerrilleros más, desembarcaron en la costa cubana, la mayoría dispuestos a liberar a Cuba del yugo dictatorial batistiano-norteamericano, y uno, el Che, dispuesto a liberar a América Latina en su totalidad.
El Che Guevara, más allá del icono en el que lo ha convertido la maquinaria industrial del vacio estético, junto a la figura de Simón Bolivar, simbolizan la esperanza de alcanzar una America Latina fuerte y unida que, a nivel interno, sea capaz de corregir el lastre de ser el continente con mayores diferencias sociales y que, a nivel exterior, consiga independizarse definitivamente de los dictámenes y voluntades ajenas que tan poco le han beneficiado históricamente, empezando por crear una identidad cultural propia e indenpendiente de la alargada, aunque tan solo sombra, cultural española y decir un NO alto y claro a los condicionantes económicos de usureros vestidos de Banco Mundial o Fondo Monetario Internacional.
El Che y Simón Bolivar representar el Ideal, la Utopía, el Sueño Romántico.
La Revolución Cubana es el Ejemplo Práctico, la Realidad Posible, el Sueño Alcanzable.
Algunos de los discursos de Año Nuevo presidenciales han otorgado un lugar de honor al esfuerzo cubano de liberación nacional, tal es el caso del presidente Correa en Ecuador, de Ortega en Nicaragua y del incombustible Chavez en Venezuela. Son tres países latinoamericanos que implementan abierta y deliberadamente políticas sociales en favor del pueblo. En la Europa que vive de la esperanza en la revolución yanqui se subraya el populismo de sus lideres, de las cuasi dictaduras que representan, de las débiles estructuras democráticas que sustentan sus iniciativas, pero para nada se habla de la esperanza que ha llevado a millones de personas a las urnas a votar democráticamente por el cambio, cuando el cambio no es simplemente un slogan, de la ilusión con la que la mayoría del pueblo ha ratificado un impulso revolucionario a su favor, que está cometiendo y cometerá errores pero que mantendrá en su horizonte una justicia social tan necesitada en estas tierras, por muy precaria que a ojos de un occidental como el que escribe estas lineas esta justicia pueda parecer. Por poner solo un ejemplo, el gobierno ecuatoriano ha implementado un programa de Bonos de Desarrollo Humano consistente en una ayuda de 50 dolares a familias con pocos recursos, que aquí son mayoría, medida que muchos antirevolucionarios tachan de asistencialista y que curiosamente son los primeros en falsificar informes para cobrar tal ayuda, pequeños capitalistas ansiosos de verdes billetes. Los que dicen que se está fomentando la vaguería y la dependencia son los primeros en admitir que con 50 dolares es imposible siquiera pasar una semana en Ecuador. Y también se construyen casas muy básicas para que familias que habitan en condiciones insalubres puedan tener cuatro paredes con un techo, agua corriente y electricidad. Es una casa donde ninguno/a de nosotros/as viviría, sin lugar a dudas, pero que aquí representan un paso de gigante a un precio muy asequible articulado a través de un estado que por fin piensa en los más necesitados. Además de intensos esfuerzos en forma de becas y otras ayudas económicas por mejorar y consolidar una educación pública que deja muchísimo que desear y a la que no todos los niños y niñas, sobretodo en el área rural, tienen acceso. Asimismo, el gobierno ecuatoriano, a pesar de las consecuencias que pueda tener, se ha negado a pagar la esclava deuda externa a occidente, y se mantiene firme en tal decisión a pesar de los augurios de falta de crédito y de momentos difíciles. La efervescente unión de países latinoamericanos apunta a ser el potencial colchón que amortigue el golpe.
Todos estos son pasos hacia un horizonte común de liberación latinoamericana de yugos seculares al que cada vez más ciudadanos y sus respectivos países se apuntan, un impulso que aquí se tiene claro no existiría sin el vigoroso ejemplo cubano. Para la mentalidad occidental Cuba es una cuestión moral de sobremesa entre democracia y dictadura. Para Latinoamerica Cuba representa la resistencia y la esperanza.
Y el europeo que escribe estas lineas no pretende hacer bandera de una lucha que le es ajena, pero si siente una envidia mal disimulada al ver a gentes ilusionadas en un proceso propio, liberador, y no puede dejar de preguntarse porque en Europa se confía más en el proceso norteamericano que en el propio de construcción de la Europa Social.
Venciendo el eterno narcisismo europeo, Latinoamérica podría llegar a ser un buen espejo donde verse reflejado.
Y hasta aquí la perorata.
Abrazos a todos y todas.
Feliz año desde los Andes
Una entradita cortita para desearos un feliz 2009 a todos y todas.
De nuevo salgo de viaje, de nuevo cuatro días por delante para conocer un cachito más de país. De nuevo la montaña, los Andes, más volcanes con sus cráteres dormidos o bien despiertos. Un fin de año diferente. He vuelto a vestirme con la piel escurridiza para deslizarme entre los brazos de la gente que por aquí quiere que me quede a pasar el fin de año vinceño. Siento dejarles con un ligero sabor de decepción pero la llamada del viajero es todopoderosa y el canto de los Andes seductor.
Así que, si el tiempo lo permite y el cuerpo se presta a esfuerzos importantes, cruzaré el puente entre años subiendo laderas, escalando el páramo andino, buscando vistas de pájaro que se eleven en lo más alto.
Os dejo unos guiños de mi mundo actual, un mundo costeño casi tropical.

Mi primera charla en una comunidad

Con Obdulia y Mayra en el rio

Otra Charla

Estilazo conduciendo la canoa

FELIZ AÑO
Espero que todos y todas estéis bien,
muchos abrazos desde esta Mitad del Mundo.
Os deseo lo mejor.